Ha pasado más de un mes desde que Stephen Curry abandonó cojeando la cancha contra los Mavericks, y la noticia de que finalmente ha sido autorizado para entrenar con contacto en vivo es un alivio para los fieles de Golden State. Los Warriors han estado manteniéndose a flote, apenas, en su ausencia. Desde el esguince del ligamento colateral medial de Curry el 17 de marzo, han tenido un récord de 6-5. Eso no es precisamente inspirador para un equipo que se aferra al sexto puesto en la Conferencia Oeste.
Miren, todos saben lo que Curry significa para este equipo. Él es el motor, el sol alrededor del cual orbitan Klay Thompson, Draymond Green y Jordan Poole. Sin él, la ofensiva a menudo degenera en heroísmo individual o jugadas predecibles. Lo vimos claramente en su derrota por 121-110 ante los Pelicans la semana pasada, donde Poole lanzó solo 5 de 18 desde el campo. Eso no es una ofensiva de campeonato.
**El Reloj Corre, Y No Es Solo Para Steph**
La decisión de los Warriors de descartar a Curry para los próximos dos partidos contra los Thunder y los Nuggets tiene sentido. No hay necesidad de apresurar su regreso. Pero la verdadera historia no es solo la rodilla de Curry; es el equipo que lo rodea. Han sido tremendamente inconsistentes. Una noche, vencen a los Suns 128-118 sin Curry, con Poole anotando 34 puntos. A la siguiente, son aplastados por los Grizzlies, 133-119, con Dillon Brooks luciendo como un All-Star.
Aquí está la cuestión: incluso con Curry, este equipo no ha sido dominante fuera de casa. Su récord de 11-29 como visitante es francamente atroz, un claro indicador de que su magia en casa no viaja. Esa es una gran señal de alarma de cara a los playoffs. No se puede ganar un título si no se puede ganar fuera del Chase Center. Y actualmente se enfrentan a un posible enfrentamiento de primera ronda contra Sacramento o Memphis, ambos equipos que impondrán un ritmo rápido y expondrán cualquier error defensivo.
Y ha habido muchos errores. Incluso con Green en la cancha, la intensidad defensiva ha fluctuado. Los oponentes siguen lanzando un 47.3% contra ellos esta temporada, lo que los sitúa en la mitad inferior de la liga. Esa no es una estadística que grite "aspirante al título".
**La Prueba de Fuego de Poole en los Playoffs**
El mayor beneficiario, o quizás la mayor víctima, de la ausencia de Curry ha sido Jordan Poole. Ha tenido algunas noches monstruosas, como los 43 puntos que le endosó a los Raptors a principios de marzo. Pero también ha tenido actuaciones flojas, como el mencionado partido contra los Pelicans. Su toma de decisiones puede ser errática, y su selección de tiros a veces te hace querer arrancarte el pelo.
Hablando en serio: Poole necesita dar un paso adelante de manera importante cuando Curry regrese, no solo como anotador, sino como un creador de juego secundario que pueda tomar consistentemente las decisiones correctas. Si no puede hacer eso, los Warriors estarán en problemas, sin importar cuán sano esté Curry. Necesitan más que solo brillantez individual. Necesitan eficiencia, especialmente en los momentos decisivos.
¿Mi predicción? Incluso si Curry regresa al 100%, los Warriors serán eliminados en la primera ronda de los playoffs. Sus problemas como visitantes son demasiado graves, y su elenco de apoyo, aparte de algunos destellos, no ha mostrado la consistencia necesaria para ganar cuatro partidos contra un contendiente legítimo. El reloj corre, y no creo que tengan suficiente tiempo para solucionar sus problemas arraigados.